Que poco nos gusta enfrentarnos a los cambios antes de tiempo. Por diferentes motivos en mi vida ahora mismo hay programados bastantes cambios proyectados, y por lo tanto intento no pensar mucho en ellos. Y no está mal porque darle demasiadas vueltas a las cosas no es bueno, pero tampoco hacernos a la idea de que nunca van a llegar, porque el día que llegan nos sorprendemos. Hoy he ido a la nueva ubicación de mi centro, que nos van a trasladar a todos, y aunque tengo que admitir que me ha gustado más de lo que esperaba, los fallos siguen estando ahí, la distancia y el aislamiento del nuevo centro. Cuando yo entré a trabajar ya se hablaba de ello hace 7 años, pero es que me dijeron que llevaban ya más de 10 años comentando el tema. Así que no ha sido algo que haya surgido de la noche a la mañana. Pero como tardaba tanto siempre esperabas que no llegará la hora. Pero de repente, sin avisar, nos han dicho que seguramente en unos meses nos marchemos para allá. Hoy todo el mundo decía que no nos íbamos a ir, mientras el jefazo de turno nos anunciaba que la mayoría estaríamos allí trabajando en unos meses. Pero no nos vamos aún, je, je, o eso es lo que nos queremos creer. Pero todo llega y cuanto más tiempo lo neguemos más duro va a ser cuando al día siguiente en vez de 10 minutos tardemos 45 minutos en ir a trabajar. Pero somos duros de mollera y lo seguiremos negando hasta verlo delante de nuestras narices.
Otro tema menos agradable, es que ayer me llamaron de mi seguro médico para ofrecerme un seguro de vida, de cáncer, de accidente… Me daban un montón de dinero si me pasaba algo, que vaya jugarreta, que tengas que esperar a estar fatal para que te den dinero, pero bueno es así. Si me diagnosticaban un cáncer me daban 20000 € para hacer lo que quisiera con ellos, para tratamientos alternativos, para ir a una clínica en el extranjero o para disfrute personal. Ahora mismo desde mi perspectiva de persona sana solo pensaba en el viaje que me pegaría con ese dinero para disfrutar de lo que me quedará de la mejor manera, quizás en el momento no pensaría de este modo. Pero ni me lo pensé, le dije a la chica que no me interesaba porque ahora mismo no tengo previsto que me pase algo. Lo malo de estas cosas es que llegan sin avisar, no te llega un aviso certificado 15 días antes para que te vayas preparando, así que cuando llegue quizás ya sea tarde para poner remedios.
Y aunque haciendo caso de este post debería irme haciendo a la idea de los cambios que se avecinan, prefiero vivir el día a día sin preocuparme demasiado de los planes futuros, porque por la experiencia, cuando preparas demasiado algo cualquier mínimo fallo te amarga la fiesta. Así que seguiré viniendo a trabajar como si esto fuera el barco de chanquete y de aquí “NO NOS MOVERAN”, y seguiré sin hacerme un seguro de vida por si mañana al salir de casa se me cae un ladrillo encima.
Contoh Surat Rasmi Dbp Ejaan Datuk
Hace 2 años


Bueno Guapa, ves como al final el nuevo centro no estaba tan mal?, tu al menos tienes coche para irte para alla aunque te coja en la otra punta y aunque yo no vivo en Madrid pero creo que a primera hora no tienes atasco para bajar al sur y que luego para volver hacia tu casa el atasco lo tienen tambien los del otro sentido, al menos eso es lo que me han dicho mis compis de Getafe.
ResponderEliminarLas cosas del futuro?? pues comerse la cabeza es malo, pero planificarlas un poquito muchas veces ayuda bastante.
Muak..........
AH! Ya te haras el seguro de vida cuando te hipoteques!! je je je........... Es obligatorio para tranquilidad de los banqueros
ResponderEliminar