jueves, 13 de mayo de 2010

ENVIDIA POCO SANA

Falta poco para que haga dos meses sin fumar, y la verdad es que esta semana he pasado uno de los momentos más ridículos desde que lo deje. Mi compi lo había dejado, y aunque le costó mucho había superado hasta el fin de semana. Yo estaba súper orgullosa y súper contenta, aunque luego descubrí parte de mi felicidad egoísta. El lunes volvió a fumar y me enfade mucho, que digo, muchísimo, más de lo que debería ya que yo soy la reina de dejarlo y volver. Y no es que realmente eche de menos fumar, porque la verdad que menos en momentos concretos, no me acuerdo en exceso del tabaco pero aún así, creo que egoístamente deseaba que dejará de fumar para no seguir viéndole hacerlo, aunque la verdad es que ya no lo hace mucho delante mía, y es verdad, que si no es él otro fumará delante mía. Pero lo peor es que sentí una envidia muy poco sana de verlo disfrutar tranquilo, y aunque seguramente no sea así le envidiaba esa falta de tensión en la que estaba yo. En vez de pensar, hay que guay, mira que bien que estoy aguantando sin fumar, y que orgullosa tengo que estar de mí. Lo único que pensaba era que suerte él que esta fumando. Además es mi decisión, de la que estoy muy convencida, pero eso no quita para que haya momentos en que piense que lo malo es bueno. Pero bueno me pasa lo mismo con la comida, veo al de enfrente y me muero de envidia porque él pueda comerse lo que quiera, y yo aquí controlando lo que como, que no siempre lo cumplo, pero él seguro que no tiene ningún cargo de conciencia. Pero es que me pasa incluso con el trabajo, me costó mucho sacarme las oposiciones, y sé que en cierta manera tengo una tranquilidad que en estos días debería valorar. Pero claro después de lo que costo y la situación de privilegio en la que estoy no puedo echarlo todo por la borda, así que otra vez aparece ese monstruito de la envidia poco sana, pensando en esos que están en la empresa privada, y que si no fuera funcionaria, ya habría cogido carretera y manta y no estaría en esta situación de espera que desespera… Ay qué bonito es pensar que distinta sería nuestra vida si hubiéramos tomado otra decisión, si no pensara como pienso, y si no sintiera como siento, pero la realidad es que aunque a veces la envidia aparece, en el fondo solo me cabe reconocer que mi vida es la que es por las decisiones que voy tomando, y el camino elegido en cada momento, y que nunca sabré si mi vida hubiera sido distinta si hubiera realizado otras elecciones. Y que mi vida tiene muchas cosas buenas, y también otras tantas malas, y que la envidia no lleva a ningún lado, ni yo voy a conseguir ser otra persona, ni voy a poder realizar muchas cosas que otras personas sí, pero también habrá otras cosas que yo podré realizar y ellas no. Así que nada después del brote de envidia vuelvo a mi vida, a mi tesón por dejar de fumar que cada día se lleva un poquito mejor, es decir, cada día se lleva menos porque ya son escasos momentos en los que tengo que pensar que ya no fumo. Esto son los momentos críticos, pero ya no estoy todo el día en tensión, así que hay que superar menos momentos. Y los momentos de envidia hay que pasarlos y pensar en las cosas que tenemos y no en las que dejamos de tener.

2 comentarios:

  1. Bueno, llevo varios días sin comentar tus comentarios, me parecieron muy bonitos los dos anteriores, y respecto al de hoy no tengo que decirte nada pués tú misma te lo dices todo.

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  2. MJB, la mayoría de las veces en que voy a comentar algo y lo has hecho tú primero, al final no lo hago porque sueles expresar lo mismo que iba a poner yo. Hay que organizar un café ya!!!

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