Esta noche voy a un concierto de Fangoria con unos amigos. Espero que esta prueba la supere, y consiga no fumar. Puedes llevar un mes sin fumar que hay ciertas situaciones de peligro que las hueles desde lejos, y en vez de olvidarte te pasas días y días pensando en lo que te va a apetecer fumarte un cigarrito al ritmo de “Bailando, me paso el día bailando…”. Pero bueno voy a intentar hacer la psicología inversa, pensar en el problema de fumarte un cigarro en una discoteca llena de gente, apelotonada, en donde lo único que puedes hacer es moverte al ritmo de la música (bueno más bien de la masa). Y la verdad es que es un poco tontería después de llevar unos cuantos días sin fumar, nerviosa, de mala leche… para luego cagarla por una noche. Intentaré creerme mis palabras pero ya os aviso que la “noche me confunde”, je, je.
Y no sé pero a mi es oír Alaska y me recuerdo a los años 80, y yo aunque un poco pequeñita viví esa época. Es verdad que mi generación no la vivimos en primera persona porque éramos muy pequeños, pero aún así recuerdo cosas épicas gracias también a los hermanos mayores que nos influenciaron mientras jugábamos con muñecas a ritmo de Nacha Pop o Los Secretos. Y relacionando esta evocación de mi infancia con la visita de Álvaro, un amigo, que tiene una empresa que se dedica a la “realidad aumentada” (www.many-worlds.es) me he dado cuenta de que deprisa cambian las cosas.
Yo que de pequeña jugaba con muñecas en vez de cuidar a mi mascota digital; o en el coche nos llevábamos nuestros juegos de mesa chiquititos con las fichas imantadas para pasar las horas con mis cuatro hermanos sentados en el asiento de detrás, sin cinturón ni nada, en vez de ir en nuestra silla adaptada, con el cinturón y viendo una película en el DVD portátil; o jugábamos a intercambiarnos cromos, en vez de intercambiarnos pokemons (o cualquier monstruito de Ben10, o de los Gormiti); en nuestra casa se veía la tele, la única que teníamos, con las dos cadenas que se veían, todos juntos, en vez de quedarnos cada uno en una tele observando cadenas distintas; o jugábamos a las maquinitas, que tenían solo un juego que podías jugar y jugar una y otra vez en vez de tener la consola de última generación con un montón de juegos porque a la semana estas cansada ya de jugar a lo mismo.
Luego empezamos la era digital, la mía fue llegando a la universidad, ya sé que es un poco tardía pero es que mi relación con los ordenadores siempre ha sido un poco distante. Y empezó el boom de internet, y de poder chatear y hablar con gente que no conocías y la intriga de cómo serían en realidad. Y poder saber lo que pasaba en el otro lado del mundo. Y que cualquier duda podía ser resuelta en internet, la veracidad de la información ya era más discutible. Pero todo aquello parecía magia, y esas cámaras de fotos donde podías echar todas las fotos que quisieras y luego retocarlas, borrarlas… Y qué decir de los teléfonos móviles, cuantas veces nos hemos pasado esperando 1 o 2 horas a que alguien viniera porque no tenias forma de saber donde estaba alguien, por eso la gente solía ser más puntual, porque hoy en día lo típico es “ir yendo que ya os llamo para ver dónde estáis”, porque todo el mundo se imagina que los demás habrán llegado, así que la única persona puntual se encuentra sola y esperando a que llegué alguno para “ir yendo”.
Y hoy en día ya todo esto parece lo más normal y natural del mundo, y por eso hoy viendo la “Realidad Aumentada” que se trata de ver lo que estás viendo y luego colocarle cosas mediante un ordenador (explicación muy, muy, muy simple). A mi hoy esto me parecía magia, el mirar a través de unas gafas y ver un dinosaurio moviéndose en mi mesa, o poder elegir unos muebles y colocarlos en mi salón y ver como quedarían… La verdad es que me ha encantado, (estoy aquí haciendo un poco de publicidad, que Álvaro es muy majo, y la verdad es que su empresa está muy bien, y para que cuando sea rico se acuerde de sus amistades…) Y todo esto que para mí hoy me parecía tan alucinante, quizás algún día esté presente en nuestra vida cotidiana.
Las cosas evolucionan, por una parte me da pena que nuestros hijos no vivan cosas que yo he vivido, pero yo tampoco viví muchas cosas que vivieron mis padres ni viviré cosas que vivirán nuestros hijos. Y serán vivencias distintas pero ni mejores ni peores.
Y nada me voy a arreglarme para mi concierto ochentero, “A quien le importa lo que yo haga…”
Contoh Surat Rasmi Dbp Ejaan Datuk
Hace 2 años


Tienes razón, las cosas ahora cambian a una velocidad asombrosa. Figurate si para tí es dificil seguir los cambios no te digo lo que me cuesta a mí a mis años. De todos modos aunque despacito intento (dentro de mis posibilidades) ir poniendome al día, con muchas dificultades y equivocandome a cada momento. De todos modos hay cosas que aunque sean antiguas me siguen gustando.Por ejemplo tener las fotografías en papel y verlas otra vez cuando quiera y sin tener que abrir el ordenador y seguir un monton de pasos (que siempre me equivoco en alguno y tengo que empezar) con lo fácil que es abrir un album. Bueno no quiero ser una antigua pero tal vez hay algunas cosas de antes que estaban muy bien y tal vez sea bueno volver a ellas. En fin no me enrollo màs.
ResponderEliminarYo sí que viví algo más los 80, aunque mi generación realmente es la de la siguiente década. No puedo decir aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor", porque no me parece cierto, simplemente era diferente, y lo que estamos viviendo hoy, será pasado, mañana; creo que lo que hay que hacer es vivir el presente, aprendiendo de lo que vivimos ayer y asentando las basese de lo que viviremos mañana. Y un claro ejemplo de que evolucionamos es Alaska, solo hay que ver su look actual y el de los 80, ni peor ni mejor, cada momento tiene su "look". Espero que te lo hayas pasado genial
ResponderEliminarYo no volveria ni muerta a mis 18 años...bueno, volveria pero con lo que he podido aprender en los 36 años que tengo, con mis inseguridades superadas y con todo el equipaje personal que he podido acumular en este tiempo. Volveria, para experimentar otra vez la falta de responsabilidad para con mi familia ( hablo de marido y niño) y trabajo, hipoteca y quebraderos de coco...pero volveria siendo lo que soy ahora,con la poca o mucha madurez que haya podido ganar en estos años y...,por supuesto,...con mi coche, mi dinerito, mi independencia a nivel parental ( no tener que dar explicaciones para segun que cosas...)...Volveria un ratito....pero estaria deseando regresar a mi presente, que es el que me toca vivir, el que quiero vivir y el que, espero, siga siendo tan estupendo que nunca desee volver atras en el tiempo...
ResponderEliminarComo hablaba el otro dia con un amigo, en la universidad eramos más jovenes pero ni mucho menos estabamos mejor, je,je. La verdad es que las experiencias que te da la vida con los años no las cambio por nada. Las inseguridades que tienes cuando eres más joven. Como decis hay que aprovechar cada dia, y lo pasado siempre formara parte de nosotros, pero vivir hay que vivir el presente.
ResponderEliminar