lunes, 15 de febrero de 2010

LOS PEQUEÑOS PLACERES

Aquí estoy otra vez, sigo intentando dejar de fumar, aunque este fin de semana caí una vez más, recordad, el alcohol y el café no son buenos para la fuerza de voluntad je, je. Pero bueno ya que estoy escribiendo este blog no debo desesperar y debo seguir en mi propósito, y sé que lo voy a conseguir. Pero no era de esto de lo que quería hablaros hoy.
Hoy tengo un día “flower power”, llevo una época con ese ánimo. Estoy un momento de mi vida que estoy esperando que pasen muchas cosas, estoy esperando un traslado, con lo que eso conlleva (cambio de trabajo, de ciudad, de casa, de vida en definitiva), estoy esperando juntarme con ese chico maravilloso que por ahora solo puedo disfrutar los fines de semana y vacaciones, y con suerte algún día cuando le mandan a Madrid a una reunión, y cuando nos juntemos cambiarán otras cosas… Pero en estas épocas de esperar grandes cambios tiendo a perderme las pequeñas cosas que pasan a mí alrededor, porque dichos grandes cambios no llegan y parece que por ello todo me va mal. Por esto me he propuesto que aunque esos grandes cambios son cosas que me harían muy feliz, no voy a dejar de serlo en la espera, y voy a disfrutar de esos pequeños detalles que hacen de esta vida algo único y maravilloso. Ahora disfruto de esas maravillas que nos regala cada día la naturaleza, ya os he dicho que estoy un poco “hippy”: los maravillosos almendros en flor que están espectaculares ahora en Enero; los pantanos y ríos que este año están a rebosar, el sonido del agua que relaja; una vista desde la ventana de un avión cuando subes por encima de las nubes, me encanta ese momento que ves un mar de algodón por debajo tuya y parece que allá arriba solamente hay calma, los problemas, el estrés, los agobios… se quedan por debajo de las nubes y tú solo tienes que disfrutar del momento. Este fin de semana también tuve la suerte de contemplar media España nevada, y la nieve aunque incomoda en ciertos momentos, a mi me encanta ver todo blanco a mi alrededor, sé que no son las mejores circunstancias para conducir, pero aún así me encanta ver la nieve, y más aún ver nevar, esos copos que parecen algodoncillos que se deshacen al tocarlos. Y entonces me pongo feliz por tener la oportunidad de disfrutar de estas cosas, y que esos viajes que tanto me agotan y que a veces tanto detesto, hacen posible disfrutar de estos variados paisajes.
Por otro lado hay cosas muy cotidianas que también te pueden hacer muy feliz, como levantarte después de haber dormido muy bien una noche después de haber estado muy cansada, y mejor aún cuando te despiertes con alguien a quien quieres abrazado a tu lado, y mirándote con esos ojos aún medio entornados; una buena comida (los que me conocéis sabéis que esto es uno de los grandes placeres de mi vida, aunque luego se te quede tipo flotador alrededor de la cintura o en el culo) disfrutando de cada bocado y sin querer que se acabe, y si es en buena compañía y regada por unas risas mucho mejor; o pegarte una buena ducha, no de las que te pegas con prisa, sino una de esas que disfrutas del agua calentita, y sales limpia y además relajada. Como veis cualquier pequeño momento puede ser grande si lo miras desde la perspectiva adecuada.
Y por último estoy intentando disfrutar de la gente que me rodea, a la que quiero y con la que disfruto. Esos momentos con mis amigas intentando desnudar el alma humana y arreglar el mundo sentadas en una cafería; conocer gente nueva y un día descubrir que ya no son gente extraña, que ya no vas de acompañante sino que eres uno más; los momentos de tertulias, contando batallitas, y muchas risas; tener a alguien al llegar a casa y poder contarle lo bien o lo mal que te ha ido el día y aunque sea la mayor tonterías sentir que la otra persona te escucha y está contigo; esos momentos familiares, cada vez los disfruto más, cuando estamos todos juntos, con la familia que cada vez es más grande y donde me siento a gusto, cuidada y apoyada, y aunque alguna que otra vez soy blanco de sus bromas, ellos también lo son de las mías, ese humor adereza unas veladas entre risas, cotilleos, confesiones y algún que otro grito infantil; los niños son fantásticos en sí, son agotadores no lo niego, pero es grandioso ver a un niño tambaleándose al dar sus pequeños pasos, o su sonrisa sincera, o esa pequeña ocurrencia que un adulto nunca diría, o una de las grandes cosas es cuando un niño se queda dormido entre tus brazos, es verdad que ahora tengo la suerte de poder disfrutar (no todo lo que me gustaría) de mis dos sobrinos Paula y Fran, a los que adoro y a mi ahijado Alex, que ya casi está dejando de ser un niño, y disfruto con ellos de momentos mágicos, repito agotadores (no soy mamá aún y por eso no estoy acostumbrada a tanta actividad) pero fantásticos; y como no me parece maravilloso estar con una persona a la que quieres y que él te quiere a ti, disfrutas cuando te acaricia, te coge la mano, o simplemente te mira, y te sonrojas cuando notas que lo hace, esos momentos ( la verdad es que últimamente es difícil encontrarlos) en los que estamos tranquilos solamente disfrutando de un paseo, un atardecer en la terraza, o una película y todo eso contándole lo que te pasa, y sintiendo su amor y su apoyo aunque algunas veces seas difícil de entender.
Ya no me enrollo más pero escribo esto para todos esos momentos en que me desespero, y me agobio, y solo veo lo malo de las situaciones, para darme cuenta que hay un montón de cosas por las que estar felices, y no merece la pena ver el vaso medio vacío, cuando la parte llena está repleta de tantas y tantas cosas. Espero que sí alguna vez os encontráis de bajón esto os dé por lo menos en lo que pensar para subir. Ya os avise que hoy era un post ñoño y “happy flower” pero viene bien recordar a veces todo lo bueno de la vida.

6 comentarios:

  1. bueno, aunque parece que soy de los ultimos enterados de tu blog, solo decirte que me alegro de que veas la parte positiva de la vida, el presente parece una eternidad, cuando luego lo ves en el pasado es solo un instante de tu vida.
    VIVE LA VIDA, Y DISFRUTA DEL MOMENTO, NO ESPERES NUNCA EL MAÑANA
    BESOS

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  2. Siento la tardanza, Sr Patata, pero ha sido más por vergüenza que por otra cosa. La verdad es que lo de aprovechar el momento esta bien, nos pasamos demasiado tiempo dandole vueltas a lo que vendra.

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  3. Bueno y como yo también tengo algo que decir... prepárate para una colleja pero de las buenas... por cierto vengo de parte de la SGAE, has nombrado a dos criaturas en el post y tienes que pagar el canon correspondiente. jajaja Besos muassssssssss

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  4. Menxu,aunque la espera a veces sea desesperante, tambien tiene sus encantos. Yo pase por lo mismo que tu. Durante seis años estuve separada por la distancia del que ahora es mi marido y padre de mi "angelito"...y cuando, a veces, las cosas no son tan bonitas y caes en la monotonia, hago el ejercicio mental contrario al que tienes que hacer tu: recuerdo los momentos en que mi tren me esperaba para devolverme a lo que me parecia mi otra vida, una vida de transicion. Y puedo sentir el vertigo que me causaba el ir tachando en mi calendario mental los dias que faltaban para el siguiente encuentro, para el siguiente viaje, para la siguiente bienvenida...y entonces revivo la ilusion que me invadia, esa ilusion que mis amigas envidiaban porque ellas tenian siempre a sus parejas a su lado...a veces de mas. No dejes que las cosas malas de la distancia te amarguen las cosas buenas que esta situacion dificil te puede dar, aprovecha las situaciones favorables que te proporciona el tener esta especie de doble vida. Y cuando, por fin, consigais estar juntos forever and ever, seguro que valoras mas lo que tienes porque sabras lo dificil que fue el camino para conseguirlo. Muchos besos!!!!

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  5. Lo de las collejas, espero que se te olvide de aquí a la siguiente vez que nos veamos. Siento haber nombrado a tus angelitos no me dí cuenta, pero ya pagaré el canon.
    Y nada Marta muchas gracias por tus animos, me anima ver que estas situaciones algun dia pueden terminar y terminar bien. Y como tu dices cada cosa tiene sus ventajas y hay que aprovecharlas en su momento. Y así tendré una bonita historia pa contar a los nietos de sus abuelos viajeros... Un besazo y bienvenidos al blog

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  6. Aunque dicen que mal de muchos consuelo de tontos te diré que mi novio y yo estuvimos más de cuatro años separados hasta que nos casamos va a hacer ya casi cuarenta años. Además sin todas las facilidades que tú tienes. Solo venía en vacaciones de Navidad, Semana Santa y verano y estos solo en parte porque dos tuvo que hacer las milicias que ahora ya ni sabéis que son. No habìan llamadas telefònicas pues eran caras y no nos las podíamos permitir,solo en casos de urgencias,pero eso sí, nos escribíamos todos los días. Hasta los domingos él iba a echarlas al tren directamente porque como no recogían los buzones, asì el lunes podía yo tener su carta. Cuando nos casamos yo tenía no recuerdo bien si 1.300 ó 1400 cartas guardadas. Fijate si son días separados, pero ahora me parecen que solo fueron un soplo.Sin embargo sí recuerdo como esperaba el momento de volver de trabajar al mediodía y leer su carta antes de comer. Y cuando podíamos estar juntos algunos días (pocos) cómo los disfrutabamos, qué felices eramos solo con poder pasear cogidos de la mano ò cogiendome èl del cuello, (una vez un compañero me dijo que me habìa visto con mi novio bufanda) porque entonces no todo se veía bien y un beso solo se podía dar medio a escondidas ó en una despedida en la estación. Bueno pues todo esto parece que pasò como si nada. Te cuento todo esto para que veas que no solo en los cuentos comieron perdices (bueno y bastantes otras cosas) y vivieon felices. Mientras llega ese final feliz disfruta cada momento, día a día y con todas esas pequeñas cosas (o grandes) que tienes como comentas hoy, como yo he hecho siempre, y cuando algo te pase que no sea tan bueno confìa en Dios y piensa que tambièn de lo malo pueden salir cosas buenas. Y además con el tiempo(yo por lo menos) suelo olvidarlas enseguidas y sin embargo el poso de las buenas las recuerdo siempre y disfruto recordandolas. Sigue así de animada que me alegra mucho. Ah! y de postñoño nada de nada, adelante y vuelve a él cuando no estés tan animada. Besos

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