Hoy estaba pensando en lo llorona y sensiblona que me he vuelto. Hace no tanto tiempo lloraba de frustración y a escondidas. Hoy ya no me escondo para llorar, lloro sola y acompañada, lloro en mi casa, en mi coche y hasta en una cafetería, lloro de tristeza, de pena, de rabia, de frustración pero también de alegría. Antes me parecía que lo de llorar estaba como mal visto, ahora tampoco es que me haga excesiva gracia hacerlo en público, pero ya no me importa. Con cada lágrima parece que dejamos escapar un poco de esa presión que llevamos dentro, y a veces hace falta. Hay muchas personas que no lo hacen exteriormente pero lo lloran por dentro y a veces hay que dejar escapar un poco de esa presión a lo mejor no llorando pero si de cualquier otra manera. Hoy en día he aprendido a expresar un poco más mis sentimientos, tanto los buenos como los malos, porque quedarse con las cosas dentro crea ulceras muy grandes que a veces son difíciles de cerrar. Por eso reconozco que soy una llorona, y cuando lloro dejo escapar algo de mí porque luego es como si me hubieran pegado una paliza, pero me siento más tranquila, y el nudo en el estomago disminuye un poquito.
Cada lágrima es una gota de mi ser que sale al exterior para darse a conocer.
Contoh Surat Rasmi Dbp Ejaan Datuk
Hace 2 años


Qué pena que tanta lágrima no se traduzca en reducción de peso, anda que no iba yo a "calzar" así una talla 36... En fin que seguiremos llorando lo qué haga falta y dónde haga falta y con la talla ¿? (se "malvidao")
ResponderEliminarSi, claro, y ser un escuerzo seco...quita, quita, que para eso ya tenemos a Dña. Letizia...
ResponderEliminarEntre tanta lagrima me habeis hecho reir.
ResponderEliminar